Durante años, el Trastorno Límite de la Personalidad se estudió casi exclusivamente en adultos. Un nuevo estudio conjunto del Vall d'Hebron Institut de Recerca y FIDMAG cambia esa perspectiva: las alteraciones cerebrales asociadas al TLP ya están presentes en la adolescencia.
Mediante resonancia magnética avanzada, los investigadores detectaron cambios en zonas del cerebro vinculadas a la comprensión emocional, la identidad personal y el control de impulsos, en jóvenes que aún no habían recibido medicación ni presentaban otros diagnósticos psiquiátricos. Una condición que hace este hallazgo especialmente significativo.
